EPOC

El término «enfermedad pulmonar obstructiva crónica» (EPOC) se refiere a ciertas enfermedades pulmonares, como la bronquitis crónica y el enfisema, que dificultan la respiración y producen obstrucción de las vías aéreas de forma progresiva y en general no reversible.
El 90% de los casos se deben al tabaquismo (fumadores activos y pasivos) y uno de cada cuatro fumadores la desarrolla. Dejar de fumar disminuye el riesgo de tener EPOC.
La EPOC supone una carga importante para los individuos, sociedades y sistemas de salud de todo el mundo. Esto se debe, por una parte, a la continua exposición a los factores de riesgo, como el tabaco y la contaminación del aire, y también al envejecimiento de la población. Las personas que viven más años tienen más probabilidades de sufrir las consecuencias de la exposición a largo plazo a los factores de riesgo de la EPOC.

¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas característicos son: Disnea (falta de aire). Expectoración anormal. Tos crónica. Silbidos en el pecho.
Los síntomas de la EPOC son dificultades respiratorias y tos crónica, con o sin flemas. Con el paso del tiempo, también pueden aparecer fatiga, falta de apetito y pérdida de peso. Una característica clave de esta enfermedad son los periodos de agravamiento de los síntomas, conocidos como exacerbaciones ó reagudizaciones. Pueden dispararse por infecciones o exposición a altas cantidades de contaminación en el aire. Los síntomas de la EPOC empeoran con el tiempo y las exacerbaciones pueden acelerar el deterioro.
La EPOC afecta de un modo diferente a cada persona, dependiendo de la gravedad de la enfermedad. Si su afección es leve o moderada, puede que comience a darse cuenta de que caminar, hacer ejercicio, ir de compras y otras actividades de ocio pueden volverse más difíciles. Si su afección es más grave, actividades como vestirse, darse un baño o incluso peinarse podrían impedirle respirar.

¿Cuáles son las causas?
HUMO DEL TABACO
Es el principal factor de riesgo para la EPOC. Aproximadamente el 50% de las personas que fuman durante toda su vida desarrollarán EPOC, frente al 10% de los no fumadores. No todos los fumadores desarrollarán esta enfermedad, lo que sugiere que los factores genéticos influyen para que unas personas sean más susceptibles que otras a manifestarla.

La principal causa entonces es el tabaquismo. Otros factores de riesgo son:
La contaminación del aire de interiores (por ejemplo, la derivada de la utilización de combustibles sólidos en la cocina y la calefacción). La contaminación del aire exterior. La exposición laboral a polvos y productos químicos (vapores, irritantes y gases). Las infecciones repetidas de las vías respiratorias inferiores en la infancia.

¿Cómo se diagnostica?
La EPOC se diagnostica con una prueba de espirometría. Durante esta prueba, se respira en un aparato llamado espirómetro, que mide la cantidad de aire de los pulmones y la velocidad con la que puede expulsarlo una persona. Si la prueba muestra que la cantidad de aire expulsado por una persona es baja, puede indicar una obstrucción de las vías respiratorias y una fase temprana de la EPOC. Este es un estudio no invasivo que confirma el diagnóstico.
En el Hospital I. Pirovano se realizan varias veces a la semana en la Sección Neumotisiología, con turnos previamente asignados.
Indicaciones para hacer una espirometría:
Tener más de 40 años y haber sido fumador ó bien le cuesta respirar cuando camina rápidamente. También si ya recibe tratamiento por una enfermedad respiratoria.

¿Cuál es el tratamiento?
Es esencial dejar de fumar para reducir el daño pulmonar. Existen varios tratamientos para aliviar los síntomas, entre ellos, el uso de broncodilatadores y corticoides inhalados para mejorar la disnea, aumentar la capacidad al ejercicio y tener menos exacerbaciones (crisis), vacunas (para la gripe y para la neumonía). Programa de ejercicios supervisado (Rehabilitación respiratoria).

¿Cómo puede prevenirse?
No fumar o dejar de fumar es la mejor forma de prevenir la EPOC. Evitar la contaminación dentro del hogar.
Evitar la contaminación ambiental.

Nunca es demasiado tarde para dejar de fumar. Notará las ventajas transcurridos pocos
días. Cuando deje de fumar, sus pulmones envejecerán a la velocidad que envejecen los
pulmones de una persona que no fuma.

Dr. Carlos Codinardo
Jefe Neumonología
Hospital Pirovano