Lavado de Manos

El lavado de manos es la remoción mecánica de la suciedad visible. Además, las manos transportan gérmenes perjudiciales llamados microorganismos o bacterias, las cuales pueden propagarse al tocar objetos y, de esa forma, se pueden transmitir a los demás. Con un simple lavado de manos se puede reducir hasta en un 80% la presencia de dichos gérmenes.

Lavarse las manos es la mejor manera de evitar la propagación de muchas enfermedades. Una buena higiene de manos en los niños ayudará a prevenir la propagación de gérmenes que provocan enfermedades comunes, como el resfrío o la gastroenteritis.

Existen dos tipos de lavado de manos:

  • Lavado de manos húmedo: es el que se realiza con agua y jabón.
  • Lavado de manos seco: es el que se realiza con soluciones de base alcohólicas.

¿Cuándo debemos lavarnos las manos?

  • Al llegar a casa luego de tocar superficies sucias en lugares públicos como cajeros, pasamanos, dinero o carrito de supermercado.
  • Después de ir al baño.
  • Antes de cocinar.
  • Antes de comer.
  • Después de tocar a su mascota.
  • Después de estornudar o toser.
  • Después de usar el celular. Un estudio realizado por alumnos de la carrera de Ingeniería en Alimentos de la fundación UADE comprobó que el celular tiene 30 veces más bacterias que un inodoro, y, además, 6 de cada 10 celulares tienen materia fecal.

¿Qué hacer si hay un bebé en casa?

Son muchos los bebés que se contagian de enfermedades de personas adultas solo por no tener una buena higiene en sus manos. Parece una tontería, pero no lo es en absoluto. Un bebé es un ser muy frágil que si es contagiado por una enfermedad, por muy leve que sea en los adultos, puede llegar a ser grave en un recién nacido.

Sobre todo durante los primeros meses de vida del bebé es necesario tener las manos siempre limpias para evitar transmitir enfermedades a los pequeños.

Es importante, también, que los hermanos mayores, los abuelos, tíos o cualquier persona que toque al bebé en sus primeros meses de vida deberán tener las manos siempre bien limpias

Aunque no se tenga ninguna enfermedad, todos podemos transmitir gérmenes. Nos pasamos el día tocando cosas y objetos que también han tocado otras personas por lo que no podemos saber a ciencia cierta si tenemos las manos totalmente limpias o no, es por eso que lavarlas siempre será una apuesta segura para salvaguardar la salud del recién nacido.

Por lo tanto, si hay un bebé en casa debemos lavarnos las manos:

  • Antes de tocar al bebe.
  • Antes de alimentarlo.
  • Después de cambiarle el pañal.

 

“Animar a los niños a lavarse las manos influirá

en sus hábitos a la hora de lavárselas                                                      

 tanto en casa como en la escuela.”    

 

ECI Lic. Gabriela Marín
ECI Lic. Natalia De Bórtoli
Sección Control de Infecciones
Hospital Pirovano