Parto Sin Intervención

Cuando hablamos sobre parto respetado o parto sin intervención estamos hablando casi de los mismo, ya que ambos tienen como finalidad la participación activa de la embarazada y su familia en el proceso del embarazo, parto y puerperio. La OMS incorporó estos conceptos con el objetivo de despatologizar el parto para transformarlo en un acontecimiento en el que los protagonistas sean los padres y ese bebé que está por nacer.

La Ley 25929 habla sobre los derechos de padres e hijos haciendo hincapié en los derechos que tiene la madre a estar informada sobre su proceso de parto, elegir la posición en la cual quiere parir, a estar acompañada por la persona que ella sienta que la puede acompañar en ese momento, a fomentar el apego precoz con el recién nacido (parto respetado); en otro de sus apartados hace mención a la no utilización de prácticas innecesarias o de rutina, aceptando los tiempos fisiológicos del trabajo de parto (parto sin intervención).

Si bien la ley es del año 2004, su reglamentación se llevó a cabo recién en el año 2015. En su artículo primero dice “que todos los efectores de salud tanto en el ámbito público como privado deberán instrumentar las medidas y ejecutar los cambios necesarios para garantizar el cumplimiento de la ley” y podemos decir que es en el ámbito público donde se está dando cumplimento de la misma desde muchos años previos a su reglamentación.

La diferencia más importante con el parto intervenido o medicalizado, es el nivel de participación y compromiso de la embarazada y su familia con el nacimiento, ya que “esta nueva forma de parir” requiere una preparación especial.
La OMS desde el año 1985 observó el alto índice de cesáreas a nivel mundial y comenzó a predicar sobre las ventajas de un parto más natural, no intervenido, en donde la madre sea quien tome las decisiones sobre su parto, siempre y cuando el trabajo de parto se desarrolle dentro de los establecimientos adecuados.

La ventajas de esta forma de parir es en primer lugar la satisfacción de la madre y del equipo de salud, el contacto precoz con el recién nacido (teniendo en cuenta que la primer hora de vida es importantísima para el bebé) en donde se comienza a formar un vínculo madre-hijo que será la base de la construcción de la personalidad del recién nacido, por otro lado los costos son mucho menores dado que no se utilizan ningún tipo de medicación ni elementos biomédico.

 

Lic. Claudia Dupontiere.
Jefa de Sección Obstétrica en el Hospital Ignacio Pirovano.
Jefa de trabajos prácticos de la carrera de obstétricas de la UBA.
Secretaria General en ADOM.
Secretaria General en FORA.

Dra. Claudia Andrea Gonzalez.
MN 86074.
Médica ginecóloga y obstetra. Sexóloga clínica.
Médica de planta de la maternidad del Hospital Ignacio Pirovano.
Presidente de AACOG.
Secretaria de Actas de SOGIBA.